Archivo para sistema soviético

EL MILAGRO CHINO DESAFÍA EL PLANETA

Posted in Opinión with tags , , , , , , , , , on 6 de octubre de 2012 by Mario Prieto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El expolio de los bosques rusos fue inducido por la depresión económica que azota Siberia y el Extremo Este ruso desde la caída de la Unión Soviética. Antes del fin de la URSS había industrias estatales para explotar los recursos forestales. Abarcaban la totalidad de la cadena de producción, desde el corte hasta el procesado de la madera. Se producía incluso pulpa para hacer papel. Decenas de miles de personas trabajaban en estas empresas, que vendían en el mercado doméstico y al exterior. Pero después, tras el hundimiento de la Unión Soviética, estas empresas, entraron en banca rota y comenzó un período doloroso de privatización.

Así el derrumbamiento del sistema soviético se llevó por delante el sustento de miles de familias que vivían no sólo de los ingresos generados por la industria maderera, son también de la explotación del resto de producto: miel, ginseng, frutos silvestres, carne de jabalí, grasa de oso.  Parece que la realidad es que contrariamente a lo que muchos esperaban, el desmantelamiento de las industrias estatales no desembocó en un uso más eficiente de los recursos, sino que se tradujo en un saqueo ejecutado por poco más que entes mafiosos. No es nada extraño: el país más grande del planeta alberga asimismo las mayores reservas de bosques de coníferas, con un 57% de la superficie total mundial. Esto es, una inagotable fuente de recursos con un potencial ingente al que, como sucedió en el sector energético y minero, le hincaron el colmillo las élites salvaguardadas por e control gubernamental a estar sujetas a una rapiña en la que lo único importante es el enriquecimiento rápido.

Los empresarios, por un lado, se lanzaron a un explotación salvaje e insostenible de las especies forestales, talándolas sin orden ni concierto y maximizando los beneficios: un desangre a herida abierta. En paralelo las víctimas del cierre de empresas estatales acudieron a los bosques en busca de sustento. Desesperados por la falta de oportunidades, efectuaban incursiones esporádicas para hacerse aquí y allá, con un poco de madera noble que luego pudieran revender. Esto llevó a que muchos desempleados entraron en el negocio ilegalmente, sin concesiones, vendiendo a los chinos en cuanto se abrió la frontera con China. En 1991 China entró por primera vez en escena.

Desde entonces, las corporaciones (principales responsables del drama) talan sin miramientos y con prácticas insostenibles en concesiones que obtienen por los más diversos medios. Todo este sistema se alimenta a través del opshak, el engranaje de corrupción que gangrena todos los estamentos de la sociedad rusa, desde lo más alto de la pirámide del poder hasta el funcionario de base. La corrupción y el pago de sobornos es el elemento que legaliza este fraude que hoy amenaza con extinguir, en un lapso de 20 ó 30 años, un ecosistema único. La madera es obtenida de forma ilegal, pero con pagos bajo cuerda se obtienen los documentos necesarios para que entren en el circuito legal: certificados de origen, especie y cantidad, licencias de corte y exportación. Todo. Nada es imposible si se barajan las cantidades adecuadas.

El devenir de estos acontecimientos tiene una fecha nefasta para los bosques y las especies que allí habitan: 1998. Por una parte la economía rusa se hunde y entra en crisis el sistema financiero, arrastrado por el crack asiático del 97, lo que provoca la devaluación del rublo. Al mismo tiempo, China, que crece a toda velocidad, prohíbe la tala en buena parte de su territorio, después de las inundaciones. Todo esto tuvo un gran impacto. Con la prohibición de la tala nacional, China se enfrenta al reto de tener que suplir con importaciones su ingente suministro doméstico de madera. Es Rusia quien se encarga de ello: el país vecino, que en 1996 apenas exportaba medio millón de metros cúbicos de madera al gigante asiático, multiplica en 2004 su suministro. Desde entonces, China es su principal cliente  importando casi 18 millones de metros cúbicos, sobre todo de especies nobles como el roble o las diversas clases de pinos siberianos. Cada día, una docena de locomotoras de hasta sesenta vagones con 3.000 metros cúbicos de madera cruzan al país vecino sólo en este puesto fronterizo, el mayor puerto de exportación de la madera rusa a China. Anualmente esto supone 10 millones de metros cúbicos de madera, una superficie forestal equivalente a la extensión de países enteros como Islandia o Portugal.

Los chinos entran en el negocio apenas el árbol es abatido, pero no participan de la tala. Todo el corte de madera lo hacen los rusos. Las empresas rusas obtienen una concesión y la explotan, sobre todo en invierno, cuando la nieve es sólida y las carreteras están practicables. Los chinos entran en la venta al por mayor y el procesado. Son accionistas, patrones y trabajadores. Abarcan toda la escala de actividades. También son intermediarios: compran y revenden. El control vertical completo. Aunque la corruptibilidad de los burócratas rusos no es únicamente atribuible a los compradores chinos, el rol que éstos juegan en el expolio de los bosques siberianos es capital. Los chinos llegan con dinero fresco y ofrecen precios desorbitados a las familias o las empresas por las maderas más preciadas, sin mostrar ningún interés por su procedencia o legalidad. Al menos la mitad del comercio maderero procede de la tala ilegal. A los chinos no les interesa de dónde vienen los productos de la floresta no están preocupados por el origen de la madera. Las políticas de Pekín y los gobiernos provinciales están creando al otro lado de la frontera, zonas industriales de procesamiento de madera con el objetivo de que China absorba todo el valor añadido de la materia prima rusa. Los resultados son que en ciudades donde hace apenas dos o tres décadas malvivían 10.000 personas, cuentan hoy con 30.000 residentes, algunos muy ricos. No es de extrañar que los dueños de la madera reciban la mercancía en esta ciudad fronteriza de flamantes edificios y centros comerciales como maná. Los árboles siberianos han creado aquí una fuente de empleo y de riqueza notable: más de 300 empresas operan e las cuatro zonas de procesado de madera habilitadas por las autoridades. Se estiman en 12.000 los empleos que, como mínimo, se habrían generado sólo en una de las localidades fronterizas,  gracias a los recursos obtenidos de las entrañas de la foresta rusa. Con semejantes vínculos económicos, no sorprende a nadie que las autoridades desprecien cualquier iniciativa por controlar y rastrear el origen de la madera.

La huella de todo ello se deja sentir con fuerza en el extremo oriental ruso, y no sólo en el retroceso de las reservas de árboles. La desforestación esta transformando un ecosistema que, ante la destrucción que ocasionan las motosierras, es incapaz de adaptarse para sobrevivir. La tala indiscriminada ha barrido del bosque especies clave como el roble, lo que supone un terremoto en la base de la pirámide de sostenibilidad. La cadena alimenticia de la fauna se ha visto afectada de forma irremediable. Pero lo peor no es esto, lo que sucede en la Siberia rusa, en una de las mayores reservas ecológicas del planeta, es tan sólo la punta del iceberg del expolio chino de los bosques de madera noble mundial. África es la siguiente víctima.

 Artículo escrito a partir de la lectura de “La silenciosa conquista china” de Juan Pablo Cardenal y Heriberto Araújo. Crítica 2011.

Anuncios
Efecto estela

Energía eólica al alcance de todos

Javier Barros

Marketing al servicio del Ahorro, la Eficiencia Energética y las Energías Renovables

Ricardo Galli, de software

De software libre, internet, legales

Blog eCommerce de Juan Macias

Marketing al servicio del Ahorro, la Eficiencia Energética y las Energías Renovables

Natalia Gómez del Pozuelo

Descubre tu potencial de comunicación

El caparazón blog

FORMACIÓN - CONFERENCIAS - SOCIAL MEDIA - EDUCACIÓN Y TIC - TENDENCIAS SOCIALES EN INTERNET - SOCIEDAD POSTDIGITAL - COMUNIDADES - FUTUROS - CREATIVIDAD

Loogic Startups

Marketing al servicio del Ahorro, la Eficiencia Energética y las Energías Renovables

Marketing al servicio del Ahorro, la Eficiencia Energética y las Energías Renovables

Martin Varsavsky | Spanish

Marketing al servicio del Ahorro, la Eficiencia Energética y las Energías Renovables