BALANCES SOSTENIBLES

  En los siglos XIX y XX los aspectos ambientales, eran ajenos a los procesos económicos y por supuesto a los balances económicos de las empresas. Incluso algunos de los componentes de sus procesos de producción esenciales, como el agua, el suelo o el clima, eran bienes irrelevantes. La consecuencia principal es que nuestro sistema económico ha estado al margen de su entorno medioambiental.  Sin embargo, hoy esos “componentes irrelevantes” han adquirido un valor socioeconómico enorme, es decir que forman parte de la realidad económica y bien la Administración o la iniciativa privada acaba haciéndose cargo de ellos.  Aunque no figuren el los balances si son factores económicamente relevantes y  de gran decisión sobre los mismos.  La pregunta es si un balance puede valorar económicamente estas externalidades socioambientales. Se trataría de integrarlas a las cuentas económicas, a ser posible a partir de cuantificaciones objetivables (toneladas de CO2 emitidas, m3 de agua consumidos o por ejemplo metros cuadrados de suelo ocupados). No es tarea fácil, pero tampoco imposible y en todo caso es necesario incorporar estas partidas infravaloradas  desde una perspectiva sostenibilista. Hay que tener en cuenta tres factores esenciales: la relación costo-eficacia, la eficiencia y la valoración de los servicios sociambientales. La incorporación de todos estos factores a las cuentas económicas es, en mi opinión,  esencial para poder tomar decisiones políticas realmente sostenibilistas.

 

Imagen balance empresarial

¿Qué parámetros socioambientales deberían ser contemplados? Pues, según los expertos, en función de su “valor de uso” actual y futuro; del valor de existencia, es decir que seguirá existiendo independientemente del uso que se haga de él; del “valor de opción” o pagar para que ese activo siga disponible en un futuro. El caso del precio de la tonelada de CO” en función del valor otorgado en el mercado de emisiones es un precedente.

Creo que un tema fundamental es la cuestión del crecimiento. Hay una verdadera obsesión con hacernos creer que la economía solo depende del crecimiento de la facturación. Es peligrosa la velocidad excesiva.  Igual un poco de imaginación no nos vendría mal. Me refiero a que frente a ciertas piruetas o fantasías contables sería importantísimos para eso que llamamos sostenibilidad, unos balance correctos o unas cuentas bien hechas con la internalización en los mismos de los costos sociales y ambientales en los procesos productivos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: